Leire: "Fue una situación complicada en la que de un día para otro me quedé sola"

Así tuvo que asumir Leire Landa el final de su carrera futbolística

Leire: 'Fue una situación complicada en la que de un día para otro me quedé sola'
Redacción | 02/07/2017 - 19:46h.

Sin mirar atrás. Así tuvo que asumir Leire Landa el final de su carrera futbolística. Un año para olvidar, en el que el Barcelona le cerró la puerta desde dentro, obligándole a salir, en silencio.

Leire Landa, que ha vestido los colores de Oiartzun, Real Sociedad, Athletic, Atlético de Madrid y Barcelona, tuvo que marcharse por la puerta de atrás del primer club que apostó por el profesionalismo en el fútbol femenino de nuestra liga. Firmó por el Barcelona en 2014 tras lesionarse del cruzado en la final de Copa de la Reina con el Athletic. El club catalán apostó por ella y por su recuperación y así sucedió. Leire volvió a los terrenos con tanta fuerza que se convirtió en mundialista, en la primera cita mundial de la selección española. Ella misma confesaba, por aquellos entonces en el medio El Enganche haber “visto que de un día para otro se te puede caer todo" pero lo recuperó todo, a eso nos acostumbró, a verla luchar. Era entonces cuando muchos medios se hacían eco de su preciosa historia de superación, que le llevó a idolatrar a Iván de la Peña. El 23 marcaría las mejores historias previas al Mundial de Canadá 2015, como lo contaban los compañeros de la revista Panenka. A día de hoy, asevera no tener "ninguna duda que jugar con la camiseta del FC Barcelona con el número 23 ha sido mi mayor sueño cumplido".

De aquellas luces, llegaron las peores sombras. En marzo de 2016 la rodilla volvía a romperse. Ante el diagnóstico de una rodilla de cristal, el club catalán le abrió la puerta de salida. Mucho antes de acabar la temporada. Volvía a aparecer en su vida un día 23, esta vez para la peor noticia: "El día 23 de septiembre me reúnen en el club y me dicen que mis rodillas no son funcionales, que haré dos meses más de rehabilitación", y le pidieron se despidiese del equipo al día siguiente, y eso hizo. En septiembre le comunicaron que el final sería antes de acabar 2016. Difícil de asimilar, en lo que ella asegura que "lo primero que se me pasa por la cabeza es que no puede ser que esto me esté pasando otra vez a mi. Cuando parece que estás empezando a ver la luz, un golpe te hace hundirte en el agujero de nuevo".

Tras este varapalo, la zaguera asimila que tiene que abandonar el fútbol y asegura que nunca se ha llegado a recuperar, así que volver era ya algo imposible. Sus rodillas no funcionales dictaminaron, mucho antes de tiempo, el final. No hubo acuerdo a la hora de finalizar el contrato. Así que Leire asimiló que el 30 de junio era su último día como jugadora de fútbol con ficha: "Golpes he tenido unos cuantos a lo largo de mi vida, pero la verdad es que este año ha sido una auténtica pesadilla. Esperaba un poco más de apoyo por parte del club para poder llevar la situación de otra manera, pero las cosas han sido así. Todavía a día de hoy no tengo muy claro qué es lo que ha pasado, ni los motivos para hacer las cosas de la manera que se han hecho. Nadie me ha dado una explicación coherente, pero ahora mismo ya es agua pasada, hay que olvidar este año y disfrutar de lo que viene con más ganas que nunca" finalizó.

SIN RECUERDOS EN COPA

Esta temporada se podrá recordar por emotivas despedidas. Jenni Benítez en Huelva, María Suárez en el Betis, Orellana y Vania en Santa Teresa, Aintzane y Maialen en Donosti... Pero esto no pudo vivirlo Leire. Con un tuit el Barcelona despidió a una jugadora que soñaba con vestir los colores del club culé. Tampoco hubo guiños en Copa, ni una sola declaración de compañeras hacia ella: "Me esperaba muchísimo más por su parte. Fue una situación complicada en la que de un día para otro me quedé sola, me apartaron del equipo, y no hubo ninguna reacción al respecto. A mi me gusta luchar por los derechos de las personas, de las futbolistas. Y en mi humilde opinión, si queremos que el fútbol femenino crezca no podemos permitir que a las futbolistas en este caso les sucedan cosas como las que me han sucedido a mi. Por hache o por be, la gente prefirió que no les salpicara y todo siguió igual".

UNA DESPEDIDA ESPECIAL

El club no lo hizo especial, quizá tampoco las compañeras, pero si lo hicieron en Donosti. Leire pudo despedirse con su familia, pareja y amigas/os en el II Torneo Tximist. Un torneo especial dedicado a Tximist, preparador físico de la Real fallecido. Para Leire ha sido "el momento más bonito de todo el año. Ya se estaba acercando el verdadero final de mi carrera, y que la gente que quiero, mis padres y mi hermana, mi cuadrilla, las amigas que me ha dado el fútbol y mi pareja me hagan este pequeño homenaje en familia me hizo mucha mucha ilusión. Si tengo que destacar un momento de este año, es ese pasillo, sin duda alguna".

No para quieta, siempre ha sido una persona activa y actualmente está de voluntaria en la Cruz Roja donde asegura intenta "aportar mi granito de arena con la gente que no está pasando por su mejor momento, es algo que yo no he sentido este año y que me hubiese gustado sentir. Y aportar lo que tengo me hace feliz" y agregaba mirar ya hacia el futuro: "Tengo muchísimas ganas de trabajar, soy educadora y me encantaría trabajar la educación social a través del deporte" finalizó. Leire pasará a la historia de nuestro fútbol por haber sido una de las elegidas para el primer mundial de fútbol en el que participamos. Ella ha sido ejemplo de superación, positivismo y sin lugar a dudas, querida allí donde ha estado. El 23 no dejará de ser especial para quienes pudieron conocer su historia. Y con muestra de positivismo, cerró la entrevista porque ahora toca "disfrutar de la vida".

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