Eurocopa 2017: ¿Por qué han "fracasado" Alemania y Francia?

Eurocopa 2017: ¿Por qué han 'fracasado' Alemania y Francia?
Borja Rg | 31/07/2017 - 13:23h.

Sólo un necio pondría en duda la superioridad del fútbol femenino alemán y francés sobre el resto en nuestro continente. Pero por motivos que intentaremos analizar en las siguientes líneas, su enorme potencial físico y técnico, y su infinidad de recursos, ya no sólo futbolísticamente hablando, no se ha visto reflejado en esta Eurocopa 2017 plagada de sorpresas dónde se están imponiendo las defensas y el orden táctico al talento individual y al fútbol de toque y asociación (que tanto alabamos). La frase de: "Todo se está igualando" a mí no me vale como explicación (que si bien es un buen resumen de lo sucedido). Tenemos que profundizar e intentar encontrar argumentos suficientes para explicar el fracaso de los dos gigantes del fútbol femenino europeo. La número 2 y 3 del ránking FIFA.

*DATOS:

  • De las 3 mejores plantillas de Europa (Olympique de Lyon, Wolfsburgo y PSG), sólo 1 jugadora estará presente en las semifinales de la Eurocopa: Pernille Harder.
  • En las últimas 8 finales de la UEFA Women's Champions League sólo ha habido un representante que no fuera alemán o francés: Tyresö FF.
  • Alemania: Última derrota ante rival europeo: 4 Marzo 2015 vs Suecia. Última derrota ante rival europeo en partido oficial (90 minutos): 17 Julio 2013 vs Noruega.
  • Francia: Última derrota ante rival europeo: 3 Marzo 2016 vs Alemania. Última derrota ante rival europeo en partido oficial (90 minutos): 16 Julio 2011 vs Suecia.
  • Alemania récord vs selecciones europeas desde pasada Eurocopa hasta el inicio de la actual: 31V - 5E - 3D (Francia y Suecia amistosos // Inglaterra prórroga Mundial 2015).
  • Francia récord vs selecciones europeas desde pasada Eurocopa hasta el inicio de la actual: 34V - 6E - 2D (Países Bajos y Alemania)

ALEMANIA:

"Cambio de estilo e inexperiencia de Jones"

  • Steffi Jones. Siempre hubo dudas sobre si estaba capacitada o no para el cargo (no tenía la licencia de entrenadora cuando fue nombrada seleccionadora). Y si bien es cierto que se le aplaude el cambio de estilo, como hicieran Löw y Klinsmann en el pasado con la masculina, también se le debe criticar y penalizar por su pésima toma de decisiones durante el torneo. Elecciones cuestionables, como la de "sacrificar a Demann" para poner a Islacker partiendo así el equipo ante Dinamarca, ponen en entredicho su continuidad al cargo de Alemania. El cambio es adecuado. Su manera de hacerlo no tanto.
  • Exponer tus debilidades. Y es que si desde un primer momento vislumbramos las cualidades de esta selección, tres cuartas partes de lo mismo con sus debilidades. Y ese es el lunar más grande de Jones. La lentitud de las centrales siempre ha sido un problema en Alemania, pero Silvia Neid intentaba "disimular" el problema con ayudas constantes de las laterales y con un centro del campo que les permitía corregir ese defecto congénito. La novel Steffi Jones no sólo no intentó enmascarar el punto débil, sino que con la apuesta por laterales extremos y por un centro de campo con jugadoras poca destacadas por su repliegue defensivo, dejó "vendidas" a sus centrales. Nunca hubo equilibrio y estabilidad (fundamental en este "extraño" torneo en los Países Bajos).
  • La famosa presión alemana no fue tan eficaz. ¿Quién no recuerda esa presión asfixiante de los equipos de Silvia Neid donde ahogaban al contrario? Sí, es cierto, la otrora central del Frankfurt ha conseguido que Marozsán, Mittag o Däbritz presionen al rival, pero parecía que más que apretar al contrario para buscar el robo y la transición rápida; simplemente se "activaban" y buscaban la precipitación para que se sacaran el balón de encima. El problema es que ni fue constante, ni fue eficaz. Lo vimos contra Dinamarca. Si el equipo rival conseguía saltar la presión, se encontraba con vía libre para atacar a la defensa por la falta de constancia de las interiores en la ayuda a unas laterales en posición de extremo. Babett Peter y Lena Goessling vendidas. Táctica "suicida".
  • Carácter y convicción. Tengo la extraña sensación de que Marozsán, Magull y en general todas las alemanas fueron a la Eurocopa sabiéndose superiores al resto (en cuanto a calidad no hay duda). Lo que no tengo tan claro es la convicción en todo este cambio de estilo y variables de Jones. Y ahí es dónde pueden haber perdido ese aura que siempre han tenido. Las alemanas siempre han demostrado tener una fe ciega en todo lo que hacían. De ahí, y de su carácter ganador, ganaban torneos cuando su nivel era inferior al de sus rivales. Se nota a faltar el empuje de Laudehr y Popp cuando las cosas van mal, ¿eh?
  • ¿CONCLUSIÓN? ¿Era necesario cambiar lo que siempre daba éxito? Sí. El estancamiento del fútbol femenino alemán era obvio y entrenadores como Ralf Kellermann (VfL Wolfsburg) lo venían exigiendo desde hace años. Curiosamente, han dado un paso atrás para avanzar. El mundial de 2019 nos dirá si han acertado o no. La falta de experiencia de Jones, la juventud del bloque y la perdida de esos "intangibles" que hacían a Alemania una selección casi invencible en Europa; han provocado este sonoro fracaso. Sin quitar méritos a Dinamarca, que plantearon el mejor partido posible para ellas, la sensación es que las alemanas perdieron la eliminatoria, y por ende, su racha triunfal. Sigo pensando que tienen más que el resto. Pero tiene que tomar las decisiones adecuadas. Y la clave está en seguir desarrollando y apostando por este fútbol preciosista, pero sin perder esos grandes "intangibles" que las hacían campeonas de todo. El mejor fútbol base del continente (junto al nuestro), la mejor liga de Europa, más licencias que nadie, experiencia en grandes citas, "nombre" y reputación, la mejor jugadora del mundo y a la mejor portera, para mí con diferencia, del planeta, además de el "poll" más extenso de jugadoras de más alto nivel sólo por detrás de los Estados Unidos.

    FRANCIA: "Cada vez más estancadas"

    • Olivier Echouafni. Espero no ser el único que cree que de nuevo Francia no da con la tecla a la hora de escoger seleccionador. Es increible que pese a todo lo mal que se ha hablado de Bruno Bini y de sus métodos peculiares, con una selección menos talentosa y novata en grandes citas, él las llevó más lejos que ningún otro. Bergeroo no aportó mucho más que la inclusión de talentos como Mbock o Lavogez al primer equipo y ya en Río 2016, se vio un estancamiento bastante pronunciado en el juego francés; que Echouafni no ha solucionado. Es más, juegan mucho peor (sigo perplejo por algunas decisiones tomadas por el seleccionador francés durante esta Eurocopa) y han perdido como siempre. Nadie da con la tecla para que Francia alcance el siguiente nivel.
  • La generación dorada no da más de si. La retirada de la selección de Camille Abily no es más que el reflejo de la triste realidad a la que Francia tiene que hacer frente. Algunas jugadoras ya no están para marcar diferencias al más alto nivel. Si bien es cierto que la mejor centrocampista europea de la última década en mi humilde opinión, brilla en el Lyon rodeada de grandes estrellas, estos torneos con tantos partidos en un corto período de tiempo, la superan. Élise Bussaglia ya no está para dominar en el centro del campo y la falta de ese verso libre que era Louisa Nécib, desvirtuaba aún más a esa generación de exquisitas "peloteras" francesas que nos hicieron soñar con más de un título y que nos deleitaban cada verano. Otros argumentos como Gaëtane Thiney han dejado de tener vigencia en estos momentos. La velocidad extrema de Élodie Thomis o el instinto goleador de Marie-Laure Delie están en entredicho.
    • La avalancha ofensiva. No han sido capaces, en parte por lo dicho en el anterior punto, y en parte por la ausencia de imaginación y desborde de la mayoría de jugadoras, de ofrecer esas avalanchas ofensivas a las que nos mal acostumbraron. O excesivamente directo con Diani o balones largos a Le Sommer, o excesivamente horizontal. Se ha echado en falta esa capacidad de Amel Majri para sortear defensas o esa imaginación de Louisa Necib a la hora de combinar entre líneas. Incluso me pongo nostálgico cuando recuerdo la confianza e irreverencia que mostraba Claire Lavogez hace dos años y que era capaz de "enchufar" a toda la selección. Ni siquiera el incansable ímpetu de ganar de Amandine Henry ha "conectado" a una Francia por momentos apática. El partido contra Suiza fue un claro reflejo de lo que intento explicar. Aún sabiendo que se quedaban fuera, la táctica francesa fue esperar al balón parado y que Abily o Renard solucionasen la "papeleta". En otros instantes, por su fe ciega en ser superiores, Francia hubiera avasallado a Suiza pese a estar con diez. Ese no fue el caso.
    • Siempre les faltará la "mentalidad ganadora". El Francia - Inglaterra lo ganó la selección que más fuerte creyó en sus posibilidades de salir victorioso del encuentro. De nuevo, las francesas volvieron a perder el "día D". Y por desgracia para ellas, no es casualidad. Sólo Henry y Le Sommer me transmitieron verdadero sentimiento de sacar adelante el partido como fuese. Las demás, impertérritas, salvo Karchaoui que tenía una expresión de angustia, vivieron otra eliminación más. No quiero decir que no lo intentasen, pero de nuevo, vuelven a transmitir esa falta de carácter y mentalidad ganadora que sí ha conseguido adquirir la Inglaterra de Mark Sampson. Enésima decepción. Nueva "depresión".

    ¿CONCLUSIÓN? La "prueba general" de Francia de cara a su mundial ha sido muy decepcionante. No tienen la "excusa" de Alemania o Estados Unidos de estar en transición o cambiando el estilo, sino que han vuelto a naufragar proponiendo, aunque en una versión mucho más discreta, lo de todos los veranos.

    El estancamiento francés requiere de un "giro de tuerca" en su propuesta. Siguen adoleciendo de lo mismo, y juegan peor que antes. Cambio generacional con la persona adecuada. Esa es la decisión adecuada.

    Claire Lavogez, Amel Majri, Sakina Karchaoui, Delphine Cascarino, Griedge Mbock Bathy o Grace Geyoro. Francia tiene talento de sobra como para apostar por el en esta preparación para su mundial. Son jugadoras de estilos diferentes a las de la "generación dorada", pero que perfectamente pueden rodear de cara a la cita más importante de su historia, a Wendie Renard, Amandine Henry y Eugénie Le Sommer; y ser la principal candidata al título dentro de dos años.

    Alemania y Estados Unidos progresan adecuadamente mejorando su estilo de juego. Inglaterra se cree capaz de todo. Australia está formando una plantilla galáctica y Japón ya ha cumplido su primer año de reconstrucción.

    Francia siempre ha estado un pasito por detrás de sus rivales. Pero ahora la distancia ha aumentado. Conocen sus problemas. Ahora es cuestión de solucionarlos de cara a "su" mundial.

    publicidad
    publicidad